África no ha cambiado de tamaño. Ha cambiado la forma de verla.

¿Y si el mapa con el que aprendimos a mirar el mundo estuviera distorsionando nuestra percepción de África? La ONU respalda el uso de proyecciones cartográficas más fieles al tamaño real de los continentes. Una oportunidad para descubrir cuánto mide realmente África y reflexionar sobre cómo los mapas también construyen nuestra forma de ver el mundo.

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Elizabeth Enseñi

9/6/20266 min read

Comparison between Mercator and Equal Earth world map projections showing accurate land mass proportions and geography.
Comparison between Mercator and Equal Earth world map projections showing accurate land mass proportions and geography.

La ONU respalda una nueva perspectiva cartográfica que representa con mayor fidelidad el tamaño de África y de las demás regiones del planeta. Durante siglos hemos mirado el mundo a través de mapas. Los hemos utilizado para aprender geografía, estudiar historia, planificar viajes y comprender dónde se encuentran los países. Sin embargo, existe algo que a menudo olvidamos: un mapa no es la Tierra.

Es una representación de la Tierra.

Y toda representación implica decisiones. El 4 de septiembre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución impulsada por Togo y respaldada por numerosos países africanos para promover representaciones cartográficas que reflejen de manera más precisa el tamaño real de las superficies terrestres. La votación obtuvo 164 votos a favor, 1 en contra y 6 abstenciones.

La iniciativa pone especialmente el foco en África y promueve el uso de proyecciones de igual área, como Equal Earth. Pero ¿por qué es necesario hablar de cambiar un mapa?

África siempre fue así de grande

Cuando observamos un mapamundi basado en la conocida proyección de Mercator, algunas regiones del planeta parecen mucho mayores de lo que realmente son. El problema está relacionado con la manera en que intentamos representar una superficie esférica (la Tierra) sobre una superficie plana.

La proyección de Mercator fue desarrollada en el siglo XVI y tuvo una enorme utilidad para la navegación. Su principal ventaja era conservar los ángulos y las direcciones, algo fundamental para representar las rutas marítimas. No fue diseñada para comparar correctamente el tamaño de los continentes.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el mapa de Mercator pasó de ser principalmente una herramienta de navegación a convertirse en una de las representaciones más conocidas del mundo.

Y ahí aparece el problema.

Cuanto más nos alejamos del ecuador, mayor es la distorsión de las superficies. Europa, Norteamérica, Rusia y Groenlandia pueden parecer mucho mayores de lo que son, mientras que las regiones próximas al ecuador, especialmente África y América del Sur, aparecen visualmente reducidas.

Por ejemplo, Groenlandia parece mayor comparable en tamaño a África en muchos mapas de Mercator. Pero la realidad es muy diferente. África tiene aproximadamente 30 millones de km2, mientras que Groenlandia tiene alrededor de 2,2 millones de km2. África es, por tanto, unas 14 veces mayor que Groenlandia.

El continente africano no se hizo más grande con la aparición de Equal Earth. Siempre tuvo ese tamaño. Lo que cambia es nuestra representación visual.

¿Qué es Equal Earth?

Equal Earth es una proyección cartográfica desarrollada en 2018 por los cartógrafos Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny.

A diferencia de Mercator, Equal Earth es una proyección de igual área. Esto significa que mantiene la proporción de las superficies: los continentes y océanos aparecen representados de manera proporcional a su tamaño real.

Esto no significa que Equal Earth represente perfectamente todas las formas, distancias y direcciones. Ningún mapa plano puede hacerlo. Es una cuestión fundamental de la cartografía: no podemos transformar una esfera en un plano sin introducir algún tipo de distorsión. La pregunta, entonces, no es si un mapa distorsiona.

La pregunta es: ¿Qué queremos conservar y qué queremos sacrificar? Mercator prioriza determinadas propiedades útiles para la navegación. Equal Earth prioriza la representación proporcional de las superficies. Por eso, cuando observamos un mapa Equal Earth, África recupera visualmente una dimensión que se aproxima mucho más a su superficie real.

El movimiento comenzó en África

La decisión de Naciones Unidas no apareció de manera aislada. En febrero de 2026, la Unión Africana adoptó la proyección Equal Earth como parte de la iniciativa denominada Correct the Map of Africa y pidió a sus Estados miembros promover su utilización y revisar los materiales educativos.

La iniciativa fue impulsada por Togo, que posteriormente llevó la cuestión a Naciones Unidas. Para la Unión Africana, el asunto va mucho más allá de la cartografía. La organización sostiene que determinadas representaciones cartográficas han contribuido históricamente a una percepción desproporcionada de África y las relaciona con el legado de la cartografía colonial. En su decisión de febrero de 2026, la Unión Africana llegó a presentar la corrección de estas representaciones como una cuestión de "justicia cognitiva".

La organización considera que la forma en que representamos África también influye en cómo el continente es percibido en ámbitos como la educación, los medios de comunicación, la política y las relaciones internacionales.

¿Puede un mapa cambiar nuestra percepción del mundo?

Esta es probablemente la pregunta más interesante. Un mapa puede parecer un objeto puramente científico y neutral. Pero los mapas también forman parte de nuestra educación.

Desde niños aprendemos dónde están los continentes. Observamos sus formas y sus tamaños. Construimos una imagen mental del planeta. Y esa imagen mental puede permanecer durante décadas. Si durante toda nuestra vida observamos un continente representado visualmente como mucho más pequeño de lo que realmente es, podemos terminar interiorizando, aunque sea inconscientemente, una percepción equivocada de su dimensión.

Esto no significa que la proyección de Mercator haya sido creada con el objetivo de hacer que África pareciera pequeña. Esa interpretación sería históricamente incorrecta. Mercator fue desarrollada principalmente para resolver un problema práctico de navegación.

El debate actual es diferente. Se trata de preguntarnos qué ocurre cuando una representación diseñada para una finalidad concreta termina convirtiéndose en la imagen cotidiana que millones de personas utilizan para imaginar el mundo.

África no es el único continente que cambia

La cuestión tampoco afecta únicamente a África. Una proyección de igual área modifica la apariencia relativa de muchas regiones del planeta. América del Sur recupera una presencia visual mucho mayor. India y China aparecen en proporciones más cercanas a sus superficies reales. Europa deja de parecer tan grande en comparación con las regiones ecuatoriales. Y Groenlandia pierde esa apariencia de gigantesco territorio que adquiere en Mercator.

Por eso la discusión no debería plantearse simplemente como: "África contra Europa".

El verdadero debate es: ¿Qué representación del planeta queremos utilizar cuando hablamos de tamaño y superficie?

¿La ONU ha prohibido el mapa de Mercator?

No. Esta precisión es importante. La resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas no elimina Mercator ni convierte Equal Earth en el único mapa permitido.

Se trata de una resolución que fomenta el uso de representaciones cartográficas que reflejen de manera más precisa las superficies reales y anima a gobiernos, instituciones educativas, editoriales y plataformas tecnológicas a avanzar en esa dirección. La propia Unión Africana ha señalado que se trata de promover representaciones más precisas, no simplemente de sustituir una herramienta por otra en todos los contextos.

Y Mercator seguirá teniendo utilidad en determinados ámbitos, especialmente aquellos relacionados con la navegación. La cuestión es evitar que una proyección diseñada para una función específica se convierta en la única manera de imaginar el planeta.

Una cuestión científica, pero también cultural

Quizás lo más interesante de esta iniciativa sea que conecta dos campos que normalmente consideramos separados: la ciencia y la cultura.

La cartografía utiliza matemáticas, geometría, geodesia y sistemas de coordenadas. Pero los mapas también transmiten imágenes del mundo. Y las imágenes influyen en nuestra manera de pensar. Por eso la decisión de Naciones Unidas no debería entenderse únicamente como un cambio estético.

Es también una conversación sobre cómo representamos la realidad, quién construye esas representaciones y qué consecuencias pueden tener sobre nuestra percepción. África no necesita que un mapa la haga más grande. Necesita que el mapa deje de hacerla parecer más pequeña de lo que es.

Una nueva manera de mirar el planeta

Equal Earth no es "el mapa verdadero" en el sentido absoluto. Es una de las muchas proyecciones posibles de nuestro planeta, y cada una tiene ventajas y limitaciones. Pero introduce algo fundamental cuando queremos comparar superficies: una representación mucho más fiel de las proporciones territoriales.

La decisión de Naciones Unidas abre ahora la puerta a que esta perspectiva tenga una presencia mayor en escuelas, instituciones, publicaciones y plataformas digitales. Y quizá el verdadero cambio no esté únicamente en los mapas que colgaremos en las paredes. Quizá esté en algo mucho más profundo: la imagen mental que tenemos del mundo.

África no ha cambiado. Su superficie no ha aumentado. Sus fronteras no se han desplazado. Lo que está cambiando es nuestra forma de verla.

Y, en ocasiones, para comprender mejor el mundo no necesitamos descubrir algo nuevo. Solo necesitamos representarlo correctamente.

A detailed Equal Earth projection world map showing all countries with colored political borders and light terrain shading.
A detailed Equal Earth projection world map showing all countries with colored political borders and light terrain shading.