I Asamblea Migra Antirracista Tenerife: Frente al odio, memoria y organización

Ante el aumento de los discursos de odio y racismo tras los acontecimientos de Ceuta, colectivos antirracistas de Tenerife nos encontramos para responder desde la memoria, los derechos humanos y la organización comunitaria. Desde MAFROCAN reflexionamos sobre migración, racismo y pertenencia, recordando que no todas las personas racializadas son migrantes y reivindicando también las historias y voces afrocanarias y afroespañolas que forman parte de nuestra sociedad desde hace generaciones. 🤎

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9/20/20267 min read

Poster for the 1st Tenerife Anti-Racist Migrant Assembly in September 2026 featuring a red raised fist symbol.
Poster for the 1st Tenerife Anti-Racist Migrant Assembly in September 2026 featuring a red raised fist symbol.

Desde MAFROCAN hablamos de lo que está ocurriendo porque el racismo y los discursos de odio nos atraviesan como sociedad y afectan de manera particular a las personas africanas, afrodescendientes y racializadas que formamos parte de Canarias. Algunas hemos migrado. Otras hemos nacido aquí. Algunas acabamos de llegar y otras pertenecemos a familias canarias o españolas desde hace generaciones. Porque ser una persona negra o racializada no significa ser migrante, y porque nuestra pertenencia no debería ponerse permanentemente en cuestión por nuestro color de piel, nuestros rasgos, nuestro nombre o nuestro origen familiar.

Ante el crecimiento de los discursos de odio creemos necesario aportar memoria, contexto y una mirada antirracista que vuelva a situar en el centro algo esencial: detrás de cada cifra hay personas, historias y derechos.

Lo que está ocurriendo en Ceuta no termina en Ceuta. Las llegadas de miles de personas a finales de julio han abierto una crisis humanitaria y política, pero también han venido acompañadas de un importante crecimiento de los discursos racistas y xenófobos en España.

Palabras como invasión, amenaza o delincuencia aparecen asociadas a poblaciones enteras, construyendo un relato en el que hombres, mujeres, niñas y niños dejan de ser personas con historias y circunstancias concretas para convertirse en una categoría colectiva sobre la que proyectar miedo, rechazo o sospecha.

Los datos muestran la dimensión del fenómeno. El sistema FARO del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) detectó 57.406 contenidos de discurso de odio y narrativas discriminatorias durante julio de 2026. Solo los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con las llegadas a Ceuta, se registraron 9.590 mensajes. En agosto la cifra aumentó hasta 101.025 contenidos, un 76 % más que el mes anterior. El 39 % de los contenidos analizados estuvo vinculado con el cruce fronterizo de Ceuta. Las personas procedentes del norte de África fueron el principal objetivo, concentrando el 72 % de los contenidos analizados, y OBERAXE observó además una mayor presencia de mensajes dirigidos contra mujeres y contra niños, niñas y adolescentes no acompañados. Desde Canarias observamos esta realidad con especial preocupación.

Canarias también tiene memoria migrante

Hablar de migración en nuestras islas exige recordar nuestra propia historia. Durante generaciones, miles de canarias y canarios abandonaron las islas empujados por las crisis económicas, el hambre, la represión política o la búsqueda de mejores condiciones de vida. Cuba, Venezuela y Puerto Rico fueron algunos de sus destinos.

Hubo también emigración clandestina. Después de la Guerra Civil, numerosos canarios y canarias partieron clandestinamente hacia Venezuela en travesías que podían prolongarse durante aproximadamente un mes y que se realizaban en condiciones muy difíciles. Hubo familias separadas, personas que comenzaron de nuevo lejos de sus lugares de origen y generaciones que construyeron su vida entre diferentes territorios.

Recordar esta historia no significa afirmar que todas las migraciones sean iguales ni ignorar las enormes diferencias entre épocas y contextos. Significa recordar algo profundamente humano: Canarias sabe lo que significa partir. Y esa memoria debería ayudarnos a mirar el presente con perspectiva.

Pero racismo y migración no son sinónimos

Hay otra cuestión que desde MAFROCAN consideramos fundamental señalar. No todas las personas que sufren racismo en Canarias son migrantes.

En nuestras islas viven personas negras, afrodescendientes y racializadas con historias profundamente diferentes. Hay quienes llegaron recientemente, quienes migraron hace décadas, quienes nacieron aquí y quienes pertenecen a familias asentadas en Canarias o en otros territorios de España desde hace generaciones. Hay personas afrocanarias y afroespañolas. Personas cuya tierra, barrio, lengua, recuerdos, familia y vida están aquí. Sin embargo, el racismo puede seguir tratándolas como extranjeras.

La pregunta «¿de dónde eres?» puede convertirse en «¿de dónde eres realmente?». Un apellido, un cabello, unos rasgos o un color de piel pueden hacer que alguien nacido en Canarias sea percibido automáticamente como alguien que acaba de llegar. Y ahí aparece una de las dimensiones más profundas del racismo: convertir determinados cuerpos en extranjeros permanentes.

Por eso el antirracismo no puede limitarse exclusivamente al debate sobre migración. También tiene que hablar de pertenencia, ciudadanía, representación, memoria y del derecho de las personas afrodescendientes y racializadas a ser reconocidas como parte plena de la sociedad a la que pertenecen.

Cuando una crisis migratoria amplifica un racismo que ya existía

Una crisis migratoria puede convertirse en un detonante de discursos que terminan afectando mucho más allá de las personas que acaban de cruzar una frontera. Cuando determinados rasgos físicos, acentos, religiones, nombres o procedencias comienzan a asociarse colectivamente con ideas como amenaza, delincuencia o invasión, la sospecha puede extenderse hacia comunidades enteras.

La persona que recibe una mirada hostil en una guagua, escucha un insulto en la calle o es tratada como extranjera puede ser una persona recién llegada. Pero también puede ser una mujer afrocanaria nacida en Tenerife, un joven negro nacido en Gran Canaria, una familia afroespañola que lleva generaciones viviendo en España o una persona racializada cuya biografía no tiene absolutamente ninguna relación con la migración que ocupa los titulares de ese día. Incluso hemos llegado a ver agresiones a personas Españolas y Ceutíes que "parecían extranjeras"... por eso debemos ser especialmente cuidadosas con los relatos que construimos y ser conscientes de que todas las personas, sean o no de aqui, merecen respecto y tienen derechos. 

Cuando una crisis se convierte en un relato sobre quién merece pertenecer

El racismo no comienza necesariamente con una agresión física. También se construye mediante palabras, imágenes, rumores y generalizaciones.

Crece cuando se atribuyen a comunidades enteras los actos de personas concretas; cuando se asocia sistemáticamente migración con delincuencia; cuando una nacionalidad, una religión, un origen o un color de piel se presentan como una amenaza; o cuando dejamos de hablar de personas para hablar únicamente de cifras. La historia nos recuerda que la deshumanización nunca es inocente.

Durante siglos, diferentes poblaciones fueron clasificadas como inferiores, peligrosas, incivilizadas o incapaces de pertenecer plenamente a determinadas sociedades. Estas construcciones acompañaron y ayudaron a justificar sistemas coloniales, segregación, explotación y exclusión. Las palabras cambian. Los contextos también. Pero la memoria histórica nos permite reconocer mecanismos que ya conocemos: convertir a grupos humanos diversos en una categoría homogénea, atribuirles características colectivas y construir una frontera simbólica entre «nosotros» y «ellos».

Por eso hacer memoria no consiste únicamente en mirar hacia atrás. También significa aprender a reconocer determinados mecanismos cuando vuelven a aparecer en el presente.

Canarias: hablar de migración también es hablar de nuestras condiciones de vida

En nuestras islas existen problemas reales: dificultad para acceder a una vivienda, precariedad laboral, presión sobre determinados servicios públicos, desigualdad y preocupación por nuestro modelo de desarrollo. Son cuestiones que merecen análisis, políticas públicas y debate social.

Pero responsabilizar colectivamente a las personas migrantes de esas dificultades puede desviar la atención de sus múltiples causas y favorecer la confrontación entre personas que, en muchas ocasiones, comparten los mismos barrios, trabajos, escuelas, centros de salud y problemas cotidianos.

Se puede debatir sobre políticas migratorias, fronteras, sistemas de acogida, recursos públicos o modelos de convivencia. Lo que no necesitamos para hacerlo es convertir el origen, la nacionalidad, la religión o el color de piel de una persona en una explicación colectiva de nuestros problemas.

También debemos hablar del Pacto Europeo de Migración y Asilo

La asamblea se produce además en un momento importante para la política migratoria europea. El Pacto Europeo sobre Migración y Asilo (PEMA) comenzó su primer ciclo anual de gestión el 12 de junio de 2026 e introduce nuevas reglas sobre procedimientos fronterizos, asilo, responsabilidad de los Estados y mecanismos de solidaridad.

Para 2026, el mecanismo europeo establece una cifra de referencia de 21.000 reubicaciones u otros esfuerzos de solidaridad, o 420 millones de euros en contribuciones financieras. Los Estados pueden contribuir mediante reubicaciones, aportaciones económicas o medidas alternativas.

Las organizaciones y movimientos sociales tenemos también la responsabilidad de conocer estas políticas, debatirlas y analizar sus consecuencias desde una perspectiva de derechos humanos.

Frente al odio: confluencia

Ante este contexto, colectivos y organizaciones antirracistas de Tenerife nos encontramos para escucharnos, compartir información y pensar colectivamente cómo responder. Porque combatir el racismo no puede depender únicamente de reaccionar cuando ocurre una agresión.

  • Necesitamos comunidad.

  • Necesitamos memoria.

  • Necesitamos información rigurosa.

  • Necesitamos redes capaces de sostenerse y responder juntas.

Y necesitamos espacios donde las personas migrantes, africanas, afrodescendientes, afrocanarias, afroespañolas y otras personas racializadas no seamos únicamente objeto de conversación, sino sujetos con voz propia y parte activa de las conversaciones y decisiones que afectan a nuestras vidas y a nuestra sociedad.

📌 I Asamblea Migra Antirracista Tenerife

📆22 de septiembre de 2026 ⌛17:00 h (hora Canaria)

📍Centro de la Cultura Popular Canaria - Calle Daute, 1 · La Laguna

Un espacio para encontrarnos frente a la desinformación, el racismo y los discursos de odio, y para seguir construyendo respuestas colectivas desde Canarias.

Ninguna persona es ilegal.

Frente al odio, memoria.
Frente a la desinformación, datos.
Frente al racismo, comunidad y organización. 🤎

Desde MAFROCAN creemos que una sociedad antirracista también se construye reconociendo todas las formas de pertenecer. Defendemos los derechos y la dignidad de quienes migran y de quienes buscan refugio, pero también reivindicamos la presencia y la historia de quienes no han migrado, de las personas afrocanarias y afroespañolas, de quienes nacieron y crecieron aquí y de las familias afrodescendientes que forman parte de estas tierras desde hace generaciones.

No existe una única manera de ser canaria.
No existe una única manera de ser española.
Y ningún color de piel determina quién pertenece y quién no.

Construir una sociedad antirracista exige reconocer nuestra historia, cuestionar los discursos que deshumanizan y abandonar la idea de que determinados cuerpos necesitan explicar constantemente de dónde vienen para demostrar que pertenecen. Frente a quienes intentan dividirnos, elegimos encontrarnos, escucharnos y organizarnos.

Porque Canarias también se construye desde sus múltiples orígenes, historias, memorias y pertenencias. 🤎